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El 26 de marzo de 1995 se eliminaron los controles en nuestras fronteras con los países firmantes del Acuerdo de Schengen. La medida estaba asociada a la integración de España en el Sistema de Información Schengen (SIS, por sus siglas en inglés, Schengen Information System), que permitía compartir información policial y de seguridad entre los países acogidos al tratado. El establecimiento de la libre circulación de personas en el «espacio Schengen» permitió la desaparición de facto de estas fronteras para los ciudadanos y facilitó la movilidad de personas y mercancías, con el consiguiente incremento de las actividades sociales y económicas entre los países.
El Acuerdo se firmó el 14 de junio de 1985 en Schengen (Luxemburgo) por Francia, Alemania, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. En la actualidad lo han firmado veintinueve países europeos, entre ellos cuatro que no pertenecen a la Unión Europea. España se adhirió el 25 de junio de 1991, pero, dada la complejidad de su implementación, el acuerdo empezó a aplicarse en marzo de 1995.
El acuerdo llevaba aparejado el reforzamiento del control de las fronteras exteriores, especialmente aeropuertos, puertos y zonas como Ceuta y Melilla, que se convirtieron en puertas de entrada al «espacio Schengen». Asimismo, fue necesario incrementar la cooperación policial y judicial con el resto de países, compartiendo información de seguridad, lo que redundó en un incremento de la eficacia en la lucha contra el crimen y la inmigración irregular.
El acuerdo ha tenido un gran impacto en los sistemas de control de fronteras, que a lo largo de estos años han experimentado importantes avances tecnológicos. El mencionado SIS se ha convertido en una extensa y avanzada base de datos que permite la búsqueda de personas, la detección de vehículos y objetos robados, así como las alertas policiales en tiempo real. Por su parte, en las fronteras exteriores se emplean técnicas y tecnologías avanzadas, como los lectores de pasaportes electrónicos, los sistemas biométricos o las puertas automáticas de control en aeropuertos.
En 2024 la Unión Europea creó Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, para ayudar a los países europeos a controlar y proteger las fronteras exteriores del espacio Schengen. Con sede en Varsovia, además de la vigilancia de fronteras terrestres y marítimas, coordina las operaciones conjuntas de control de la inmigración irregular, apoya a los países con mayor presión migratoria, como España, Italia y Grecia, y analiza la evolución y los riesgos de los movimientos migratorios.
Félix Pérez Martínez