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Geopolítica económica de China en la historia reciente
José María Álvarez de Eulate Peñaranda
Academia de las Ciencias y las Artes Militares
Sección de Historia Militar
La economía china ha experimentado desde 1978 una transformación profunda, marcada por una liberalización gradual que impulsó un crecimiento muy intenso, pero también generó desequilibrios territoriales, sociales, ambientales y financieros. A partir del texto, se propone un resumen web de estilo académico, ajustado al contenido del artículo y dentro del límite solicitado.
China ha pasado, en pocas décadas, de una economía centralizada y cerrada a otra más orientada al mercado, sin abandonar el control político del Partido Comunista. Las reformas iniciadas en los años setenta abrieron el sector agrario, ampliaron la autonomía empresarial y favorecieron la integración exterior. Ese giro impulsó un fuerte aumento del PIB, la expansión exportadora y la creación de zonas económicas especiales. Sin embargo, el desarrollo no ha sido homogéneo. Las regiones costeras se han beneficiado mucho más que el interior, donde persisten bolsas de pobreza y una fuerte presión migratoria hacia las grandes ciudades. También han aparecido problemas derivados de la urbanización acelerada, como ciudades sobredimensionadas, envejecimiento demográfico y tensiones sociales vinculadas al empleo y a la desigualdad.
El artículo subraya además los costes ambientales del modelo chino. La contaminación atmosférica, la dependencia del carbón y casos extremos, como el de Shangba en Guangdong, muestran el impacto ecológico de un crecimiento rápido y poco equilibrado. A ello se suma un aumento del endeudamiento corporativo y local, junto con episodios de sobrecapacidad en sectores como el automóvil eléctrico, las baterías o las infraestructuras. Estas dificultades económicas conviven con una mayor proyección exterior de China mediante inversiones, presencia estratégica en puertos y un uso intensivo del soft power.
En el plano geopolítico, el texto sitúa a China en un escenario de rivalidad internacional condicionado por Taiwán, la guerra de Ucrania y la cooperación con Rusia, Irán y Corea del Norte. El resultado es una potencia en ascenso, pero también expuesta a riesgos estructurales y a tensiones externas que pueden limitar su proyección futura.