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9 DE MARZO DE 1811
Batalla de Tacuarí
La batalla de Tacuarí, librada el 9 de marzo de 1811, fue el último episodio de la expedición militar enviada desde Buenos Aires al Paraguay durante la crisis política del Virreinato del Río de la Plata, iniciada tras la Revolución de Mayo. El enfrentamiento terminó con la victoria de las fuerzas realistas del Paraguay sobre las fuerzas enviadas por la Junta de Buenos Aires y puso fin al intento de incorporar la entonces provincia del Paraguay al nuevo gobierno revolucionario del Rio de la Plata.
Tras la revolución de 1810, la Junta establecida en Buenos Aires se proclamó heredera de la autoridad del virrey y buscó que las demás provincias del antiguo virreinato reconocieran su legitimidad. El Paraguay, sin embargo, decidió no aceptar la autoridad porteña y mantener una posición política propia, formalmente fiel al rey, aunque con un alto grado de autonomía.
Para intentar asegurar la adhesión paraguaya, Buenos Aires organizó una expedición militar al mando del coronel Manuel Belgrano. La fuerza expedicionaria era relativamente reducida, con unos 700 a 800 hombres, y debía operar a gran distancia de sus bases de apoyo. La campaña comenzó a finales de 1810, pero ya en enero de 1811 el ejército de Belgrano sufrió una derrota en la batalla de Paraguarí, lo que obligó a una retirada hacia el sur.
Belgrano estableció su última posición defensiva en las proximidades del río Tacuarí esperando reorganizar sus tropas y asegurar una retirada ordenada. Mientras tanto, las autoridades realistas paraguayas movilizaron milicias locales que reunieron, aproximadamente, unos 2.500 hombres, bajo el mando del teniente coronel Manuel Cabañas y el capitán Fulgencio Yegros.
El plan paraguayo consistió en atacar la posición de Belgrano mediante una combinación de presión frontal y maniobra envolvente. Mientras una parte del ejército avanzaba directamente contra las defensas situadas junto al río Tacuarí, otra unidad lo cruzó por un paso alternativo con el objetivo de amenazar la retaguardia de las tropas porteñas.
El combate comenzó en la mañana del 9 de marzo de 1811. Las fuerzas de Belgrano resistieron durante varias horas, pero la diferencia numérica y el riesgo creciente de quedar rodeadas hicieron imposible mantener la posición. Ante la situación, Belgrano solicitó negociaciones para evitar la destrucción total de su ejército.
El enfrentamiento terminó con una capitulación negociada que permitió a las tropas de Buenos Aires retirarse del territorio paraguayo. Las bajas fueron relativamente limitadas para un combate de la época, pero el resultado militar fue que la expedición enviada por la Junta quedó definitivamente derrotada.
Las consecuencias políticas fueron significativas. La derrota mostró que Buenos Aires no podía imponer su autoridad sobre el Paraguay. Al mismo tiempo, el éxito defensivo fortaleció a los dirigentes locales y consolidó la idea de un desarrollo político propio y separado del proceso revolucionario porteño. Pocos meses después se produjo en la ciudad de Asunción la Revolución de mayo paraguaya de 1811, que inició el proceso de independencia del país.
En la actualidad, esta victoria realista se celebra, sin embargo, como el germen de la nación independiente paraguaya. Paraguay, al igual que Uruguay -aunque por caminos distintos-, pasó de ser una provincia rioplatense a convertirse en una nación independiente.
Tomas Torres Peral