Busque en el archivo de publicaciones o dentro de este sitio web

Volver Efeméride

7 DE FEBRERO DE 1518
Carlos I jura las leyes de Castilla

Carlos I
Juramento de Carlos I

El 22 de enero de 1516, el abuelo del príncipe Carlos, entonces de 15 años, Fernando II de Aragón redactaba su último testamento. En él nombraba a Carlos como Gobernador y Administrador de los Reinos de Castilla y León, en nombre de la reina Juana I, incapacitada por una supuesta enfermedad. Hasta que Carlos llegara a España desde los Países Bajos, gobernaría en Castilla el cardenal Cisneros y en Aragón el arzobispo Alonso de Aragón.
El 23 de enero moría el rey Fernando en Madrigalejo (Cáceres), y a partir de ese momento Carlos comenzó a pensar en tomar el título de «Rey», aconsejado por sus consejeros flamencos. Esta decisión no fue bien vista en la Península, por lo que el Consejo de Castilla le envió una carta, el 4 de marzo, en la que le pedía que respetase los títulos de su madre, ya que «[…] ello sería quitar el hijo al padre en vida el honor. Pero diez días después de las honras fúnebres del rey Fernando terminaron con gritos de vivan los reyes doña Juana y don Carlos su hijo. Vivo es el rey, vivo es el rey, vivo es el rey». El 21 de marzo, Carlos envió una carta a Castilla en la que informaba de su decisión de titularse «Rey». Tras largas deliberaciones del Consejo, el 3 de abril el cardenal Cisneros comunicó al reino la decisión de Carlos.
A Carlos no sólo le correspondía la herencia de Castilla y León, sino también la de Aragón, Granada, Navarra, Nápoles y Sicilia, pero antes tenía que jurar las leyes de cada uno de estos reinos.
Los reyes ya no eran déspotas que hacían su voluntad, sino que estaban obligados a jurar ante las cortes de sus reinos antes de ceñir la corona. Tal jura no era una mera formalidad, sino que implicaba el acatamiento a un orden legal preexistente y eso era lo que tuvo que hacer Carlos para convertirse efectivamente en rey de Castilla.
Carlos aseguró su posición gracias al reconocimiento como rey por parte del papa León X en su bula Pacificus et aeternum, de 1 de abril de 1517, y el 8 de septiembre de ese año, Carlos partió con su escuadra desde Flesinga rumbo a Santander. Pero una fuerte tormenta desvió el rumbo de las naves, y en la madrugada del sábado 19 de septiembre de 1507, los cuarenta barcos que integraban la escuadra arribaron a Tazones, cerca de Villaviciosa.
Hubo deliberaciones si desembarcar en aquel lugar o continuar el viaje por mar. La inseguridad de continuar por vía marítima les inclinó a desembarcar allí. La siguiente etapa del viaje fue Tordesillas, donde el 4 de noviembre hizo una breve visita a su madre, allí recluida, para conseguir el acta por la que reconocía a Carlos el gobierno en su nombre, y de este modo dar la apariencia de legitimidad a la toma del poder por éste.
Llegado a Valladolid recibió la noticia de la muerte del cardenal Cisneros, lo que le dejaba completamente allanado el gobierno de Castilla.
Las cortes de Castilla se iniciaron en ambiente tenso ya que Carlos, de diecisiete años, había demorado dos años su llegada, había repartido cargos y prebendas entre su corte flamenca, entre ellos había un cargo que causaba honda humillación entre la población castellana y era el de su sobrino, de diecisiete años, como primado de Toledo. Además, se conocía que un motivo importante de su venida a España era para pedir dinero para financiar su campaña electoral con vistas a la corona imperial.
Tras tensos debates, el 7 de febrero de 1518, Carlos jura las leyes de Castilla, comprometiéndose a que los flamencos quedaran fuera de la administración, que el Rey aprendiera español y que les diera un heredero. Finalmente financiaron la ambición imperial de Carlos con 600.000 ducados.
A partir de ese momento, Carlos cometerá serios errores que le hacen difícil los primeros años de su reinado, especialmente al seguir apoyándose en sus favoritos flamencos en lugar de la nobleza española. Este mal comienzo derivará más tarde en la revuelta de las Comunidades, en Castilla, y de las Germanías, en Valencia, pero el joven rey, ya emperador, sabrá encauzar su reinado para ganarse el corazón de los castellanos y convertir a España en la primera potencia de Occidente.
Desde su trono abanderará el ideal humanista de la Universitas Christiana, la supremacía de la autoridad imperial sobre todos los reyes de la Cristiandad y la defensa de la religión. La herejía protestante le convirtió en defensor de los ideales cristianos frente a los intereses materiales del papado.
Venció a Francia y contuvo al imperio otomano. En 1550 hizo algo que ningún monarca había hecho jamás: detener sus conquistas (América) hasta tener la certidumbre de que actuaba conforme a la recta moral, episodio conocido como la Controversia de Valladolid.
Carlos I fue el monarca que abrió para España un periodo decisivo de su historia.

José Emilio Roldán Pascual

Ver efemérides de febrero

Compartir esta publicación

facebook logo linkedin logo twitter logo pinterest icon email icon