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El 30 de julio de 1789, zarpaban de Cádiz las corbetas Atrevida y Descubierta, al mando respectivo de Alejandro Malaspina y de José de Bustamante y Guerra. Malaspina ejercía también el mando de toda la expedición. Comenzaba una larga expedición planificada por el propio Malaspina, marino nacido en Italia en 1754. Tras su paso por la Orden de Malta, había ingresado en la Armada en 1774 y había llevado a cabo muchos servicios, entre los que estuvo su participación en el sitio de Gibraltar, en expediciones a Melilla, en la guerra contra Inglaterra y en tres viajes a Filipinas.

Fue una larga y fructífera expedición científica preparada con el apoyo de Carlos III, que se llevó a cabo durante el reinado de Carlos IV. Estuvo inspirada en otras grandes expediciones científicas ilustradas de la época, como las de James Cook (Reino Unido) y Jean-François de La Pérouse (Francia). Fue la mayor expedición científica realizada por España, tanto por sus objetivos como por los resultados obtenidos.
Los expedicionarios recorrieron las costas de América, zonas de Oceanía y Filipinas, mientras científicos, artistas, naturalistas y expertos en diferentes áreas realizaron una gran cantidad de apuntes y estudios de animales, plantas, flores, minerales, personajes indígenas, paisajes, costumbres, etc. Asimismo, levantaron muchas cartas náuticas, coleccionaron objetos de todo tipo y tomaron nota de las formas de vida, características, problemas y deficiencias de las zonas visitadas.
Por enfrentamientos con Godoy, al poco tiempo de su regreso, Malaspina fue encarcelado en el Castillo de San Antón de La Coruña, y una gran parte de sus trabajos no salió a la luz hasta el año 1885.
Marcelino González Fernández