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El 26 de septiembre de 1526, cuarenta y un años antes de la fundación de Jamestown y treinta y nueve antes de la de San Agustín, tuvo lugar un episodio apenas recordado de la presencia española en el territorio de los actuales Estados Unidos: la fundación de San Miguel de Gualdape —no Guadalupe, aunque así se cita a menudo por error—, promovida por el jurista, oidor de la Real Audiencia de Santo Domingo y explorador toledano Lucas Vázquez de Ayllón.
A mediados de julio de aquel año partió de Puerto de Plata, en La Española, una expedición compuesta por seis naves y más de quinientas personas, destinada a explorar y poblar aquellas tierras. Tras perder la nao capitana y abandonar las inmediaciones del río Jordán, la expedición navegó hacia el norte y fundó la villa de San Miguel de Gualdape el 26 de septiembre de 1526, hace ahora quinientos años.
La empresa tenía antecedentes. Poco tiempo antes, en 1521, dos embarcaciones patrocinadas por los oidores de Santo Domingo Lucas Vázquez de Ayllón y Juan Ortiz de Matienzo exploraron tierras situadas entre los paralelos 32.º y 33.º norte, a las que denominaron Tierra de San Juan Bautista. Dos años después, Ayllón obtuvo de Carlos V las capitulaciones que amparaban su proyecto de exploración.
La duración de la empresa fue dramáticamente breve. El frío, las enfermedades y la escasez de alimentos diezmaron a los pobladores. Vázquez de Ayllón murió poco después de su llegada, el 18 de octubre de 1526. A continuación, se sucedieron el motín, los ataques indígenas y, finalmente, el abandono. Apenas ciento cincuenta supervivientes, de los más de quinientos que habían partido, regresaron a Santo Domingo.
Pero aquel fracaso no disminuye su significación histórica. San Miguel de Gualdape constituye uno de los primeros intentos españoles de poblamiento estable en Norteamérica y antecede en décadas a San Agustín y, naturalmente, a los establecimientos ingleses.
Recordar aquel asentamiento primigenio, quinientos años después, significa recuperar una página temprana, difícil y extraordinaria de la historia de España en el territorio que mucho después se convertiría en los Estados Unidos.
Tomás Torres Peral