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El 5 de septiembre de 1909, en Paterna (Valencia), Gaspar Brunet y Viadera y Juan Olivert Serra (conocido en Cullera, su ciudad natal, como «el Volaoret») realizaron el primer «vuelo motorizado» con un avión construido y diseñado en España. La experiencia consistió en el mantenimiento en el aire del avión, bautizado «Brunet 1», unos 40 o 50 metros, finalizando el vuelo de forma brusca al observar Olivert que, al dirigirse a aterrizar el aparato, numerosas personas habían invadido el campo para observar más de cerca la evolución de la aeronave y, con el fin de evitarlos y no chocar contra unos árboles cercanos, cortó motor y tomó tierra, rodando muy velozmente hasta volcarse al alcanzar una zanja del terreno y romper la rueda derecha, quedando el avión muy dañado.
Los primeros españoles que obtuvieron el título de piloto («el brevet») fueron Benito Loygorri Pimentel y Alfonso de Orleans y Borbón, en Francia, cuyos títulos fueron expedidos por el Real Aero Club de España (RACE). Loygorri recibió su título con fecha 30 de agosto de 1910 y el infante D. Alfonso de Orleans el 23 de octubre del mismo año, siendo los primeros expedidos en nuestro país (las licencias números 1 y 2).
El día 11 de febrero de 1910, España vio por primera vez un aeroplano sobre su territorio cuando el francés Lucien Mamet voló sobre Barcelona con un Blériot XI, como el que había utilizado Louis Blériot para realizar el primer cruce en vuelo del Canal de la Mancha, el 25 de julio de 1909.

A principios del año 1911 se decidió que el primer aeródromo de España se localizaría en unos terrenos militares de Carabanchel, naciendo de este modo el aeródromo de Cuatro Vientos. El domingo 12 de marzo de 1911, Benito Loygorri realizó un vuelo despegando del campo existente en la Ciudad Lineal y con destino el aeródromo de Cuatro Vientos, estrenando este campo y protagonizando un acontecimiento muy especial para la aviación, dado que era el primer vuelo que se había llevado a cabo utilizando las modestas instalaciones del embrión de proyecto del nuevo aeródromo. Para este importante hito utilizó un avión Henry Farman con el que efectuó una pequeña exhibición, consistente en variadas maniobras y piruetas, para deleite del personal presente (Loygorri era representante de la empresa Farman y, como tal, había firmado el contrato para la compra de los tres primeros aviones de la aviación militar española). Aquel mismo día, Loygorri invitó al militar de Ingenieros Emilio Herrera Linares, uno de los pioneros de la aerostación y la aviación militar española (y el único, junto a Alfredo Kindelán Duany, en tener las cinco especialidades: piloto de globo, piloto de dirigible, piloto de avión, observador de globo y observador de avión) a recibir su bautismo del aire, efectuando ambos un breve vuelo desde Cuatro Vientos a Alcorcón y regreso.
Juan Andrés Toledano Mancheño